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Universo Iberiza

¡Por fin ha llegado la Ley de Secreto Empresarial!

Este pasado 21 de febrero entraba en vigor la nueva Ley de Secreto Empresarial tras publicarlo en el Boletín Oficial del Estado, situando a España entre uno de los primeros países europeos con una normativa de este tipo. No así como en Norteamérica, que poseen una jurisprudencia para este asunto desde el siglo XVIII.

Según cuenta Javier Fernández-Lasquetty, socio del despacho especializado en la protección de activos intangibles Elzaburu, el texto de la nueva normativa es “muy completo” porque delimita como objeto susceptible de ser protegido cualquier ámbito de la información o conocimiento así como cualquier ámbito de la empresa.


También contempla la violación del secreto a la obtención de mercancías ilícitas, a la utilización y a la responsabilidad objetiva porque no está permitido comerciar con servicios ilícitos. “La ley puede traer una mayor seriedad y tendremos que tener mucho cuidado en todas las medidas adoptadas para proteger nuestro secreto desde el minuto cero”, afirma Lasquetty.

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La importanca de La ley de Secreto Empresarial

La importancia de esta ley, llevó al despacho de abogados a organizar la jornada “Preservar la I+D. Patentar o Proteger el know-how a la luz de esta nueva Ley de Secreto Empresarial” junto con la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO) puesto que la Biotecnología es uno de los sectores más activos en I+D+i.

En cuanto a las patentes, “En España somos muy innovadores, de acuerdo al gran número de peticiones de patentes, el problema es la protección de esa innovación, sobre esto sí que hay un gran desconocimiento”, asegura Patricia Salama, experta en patentes biotecnológicas de Elzaburu. Recomienda realizar un “exhaustivo análisis de patentibilidad” para ver si cumple requisitos. Hay que tener cierto cuidado ya que no sólo vale que sea algo nuevo, sino también que sea mejor que lo que había. En el año 2006 se registraron 33.554 solicitudes de patentes, y en 2016 fueron 55.479. La gran mayoría en el sector farmacéutico.

El debate viene avivado por el “know-how”, que es toda aquella información valiosa que una empresa va generando a medida que avanza en una investigación. Con la Ley de Secreto Empresarial se puede actuar en relación a la información y las personas, ya que, como asegura Lasquetty, la mayor fuga de información se suele producir por los empleados, ya sea de manera consciente o inconsciente.